A menudo escuchamos o leemos que el abuso de ciertos tipos de alimentos,las microondas producidas por los teléfonos móviles, las redes wi-fi,el vivir cerca de antenas de telefonía,el tabaco y la contaminación del aire que respiramos por culpa de las emisiones de los millones de vehículos que circulan en nuestras ciudades o pueblos pueden ocasionarnos numerosas enfermedades,entre ellas el cáncer,el cual todos tememos porque cada vez está más presente en nuestra sociedad.
Pero,¿por qué no nos concienciamos de ello y tomamos medidas?
Ya hace muchos años que sabemos que el tabaco produce cáncer,también que la polución de nuestras ciudades...pero ni se prohíbe el tabaco ni se deja de explotar el petroleo como combustible para nuestros vehículos,¿por qué?
El dinero,la culpa de todos los males.El dinero que manejan las grandes multinacionales.Dinero que con el que hasta ahora todo lo pueden pagar.
¿Que ocurre con los estudios científicos que dicen que la telefonía móvil produce cáncer?
Que otros estudios científicos dicen que no y son los que nos tranquilizan porque son los que tienen la última palabra ya que suelen ser publicados por empresas más "importantes".
¿Sabías que el fraude científico es cada vez mayor?
Las llamadas "revistas científicas"han tenido que retractarse,hasta mayo de 2012,de lo dicho en 2.047 artículos.En el 67% de los casos porque se detectó "mala conducta",en el 21% porque se detectaron "errores"y en un 10% porque se trataba de simples plagios.
Uno de los aspectos más llamativos del estudio de los doctores Arturo Casadevall,Ferric Fang y R.Grant Steen es haber constatado que es en las publicaciones más prestigiosas y de mayor impacto en las que se han detectado más casos de fraude.Por ejemplo,muchos estudios afirman que un fármaco o un tratamiento es beneficioso cuando no es cierto y muchas investigaciones se llevan a cabo por razones distintas a la búsqueda de la verdad; los conflictos de intereses abundan e influyen en los resultados.
Entramado del que participan multinacionales farmacéuticas,universidades,académicos,médicos e investigadores muchos de los cuales han demostrado carecer de la más mínima dignidad y ética porque se han habituado a anteponer los beneficios económicos a la verdad.
Por todo ello debemos de concienciarnos de que lo que nos venden o nos recetan no es lo que nos conviene realmente,sino lo que a las multinacionales ya sean farmacéuticas,alimenticias,petrolíferas o telefónicas les interesa para su economía.